{"id":10,"date":"2025-09-15T12:09:53","date_gmt":"2025-09-15T18:09:53","guid":{"rendered":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/?p=10"},"modified":"2025-09-15T14:19:14","modified_gmt":"2025-09-15T20:19:14","slug":"la-inaccion-y-la-lentitud-climatica-generan-danos-irreversibles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/?p=10","title":{"rendered":"La inacci\u00f3n y la lentitud clim\u00e1tica generan da\u00f1os irreversibles"},"content":{"rendered":"\n<p>Un nuevo precedente jur\u00eddico obliga a repensar la responsabilidad de los Estados frente al cambio clim\u00e1tico. El pasado 23 de julio, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en la gobernanza clim\u00e1tica global. Su pronunciamiento hist\u00f3rico esclarece las obligaciones jur\u00eddicas de los Estados frente al cambio clim\u00e1tico y abre la puerta a posibles demandas entre pa\u00edses por los da\u00f1os derivados de las emisiones, incluso aquellas del pasado. Por primera vez, el m\u00e1ximo tribunal internacional ha dejado claro que la acci\u00f3n lenta, al igual que la inacci\u00f3n, puede constituir una violaci\u00f3n del derecho internacional. Este fallo representa una victoria para los pa\u00edses m\u00e1s vulnerables \u2014como los peque\u00f1os Estados insulares\u2014 que durante a\u00f1os han exigido m\u00e1s ambici\u00f3n y justicia en la respuesta global.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2023, la Asamblea General de la ONU solicit\u00f3 a la CIJ una opini\u00f3n consultiva sobre las obligaciones de los Estados respecto al cambio clim\u00e1tico. Aunque estas opiniones no son vinculantes, tienen gran peso jur\u00eddico y diplom\u00e1tico, y a menudo influyen en la evoluci\u00f3n de normas y conductas estatales.<\/p>\n\n\n\n<p>La Corte respondi\u00f3 a dos cuestiones clave: \u00bfcu\u00e1les son las obligaciones de los Estados conforme al derecho internacional frente al cambio clim\u00e1tico? \u00bfY cu\u00e1les son las consecuencias jur\u00eddicas de su incumplimiento por acci\u00f3n u omisi\u00f3n? Tambi\u00e9n se pidi\u00f3 que considerara a los Estados m\u00e1s afectados y a las generaciones presentes y futuras.<\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos simples, los Estados buscaban claridad sobre lo que exige el derecho internacional en materia de obligaciones clim\u00e1ticas. La respuesta de la CIJ fue contundente: los pa\u00edses en desarrollo tienen derecho a reclamar compensaciones por los impactos clim\u00e1ticos, como la destrucci\u00f3n de infraestructura y ecosistemas. El fallo subray\u00f3 que no aplicar los planes clim\u00e1ticos m\u00e1s ambiciosos posibles constituye una violaci\u00f3n del Acuerdo de Par\u00eds: \u00abLo il\u00edcito no son las emisiones en s\u00ed, sino las acciones u omisiones que causan un da\u00f1o significativo al sistema clim\u00e1tico en incumplimiento de las obligaciones internacionales\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta interpretaci\u00f3n es clave para enfrentar la t\u00e1ctica de dilaci\u00f3n detr\u00e1s de la acci\u00f3n lenta. En el contexto clim\u00e1tico, la lentitud no es neutral: es da\u00f1ina. Aunque la literatura jur\u00eddica distingue entre actos y omisiones, a\u00fan no aborda del todo las implicaciones morales y legales del retraso deliberado. Sin embargo, sus consecuencias son potencialmente catastr\u00f3ficas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante recordar que los Estados que han ratificado los tratados clim\u00e1ticos est\u00e1n obligados a adoptar medidas para contribuir tanto a la mitigaci\u00f3n como a la adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico. La reducci\u00f3n acelerada de las emisiones resulta esencial para evitar p\u00e9rdidas y da\u00f1os, mientras que garantizar financiamiento y apoyo a la adaptaci\u00f3n en los pa\u00edses en desarrollo, en la magnitud que exigen las necesidades, es clave para minimizar los impactos que ya son inevitables. En este contexto, el fallo de la Corte reconoce las obligaciones estatales en materia de \u00abplena reparaci\u00f3n a los Estados lesionados, en forma de restituci\u00f3n, indemnizaci\u00f3n y satisfacci\u00f3n, siempre que se cumplan las condiciones generales del derecho de la responsabilidad del Estado, incluida la demostraci\u00f3n de un nexo causal suficientemente directo y cierto entre el acto il\u00edcito y el da\u00f1o\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El fallo tambi\u00e9n reafirm\u00f3 que el derecho internacional general se aplica, lo que significa que incluso los pa\u00edses fuera del Acuerdo de Par\u00eds siguen obligados a proteger el sistema clim\u00e1tico. Adem\u00e1s, los Estados son responsables por los impactos de empresas bajo su jurisdicci\u00f3n: \u00abUn Estado puede ser considerado responsable si no adopta medidas regulatorias y legislativas necesarias para limitar las emisiones de actores privados\u00bb. Subvencionar combustibles f\u00f3siles o aprobar nuevas licencias de petr\u00f3leo y gas podr\u00eda constituir una violaci\u00f3n legal. Las consecuencias jur\u00eddicas de estos actos il\u00edcitos depender\u00e1n de la interpretaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n en cada pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Este pronunciamiento marca un cambio de paradigma: los actos y omisiones deliberadas que resultan en inacci\u00f3n o en lenta acci\u00f3n clim\u00e1tica\u2014y perpet\u00faan el da\u00f1o\u2014 son cada vez m\u00e1s reconocidos como il\u00edcitos. Los Estados tienen deberes legales, bajo el derecho internacional de los derechos humanos y otros marcos, para prevenir, mitigar y reparar el da\u00f1o clim\u00e1tico. Incumplir estos deberes acarrea consecuencias jur\u00eddicas. Son pocos, pero ya existen antecedentes en varios pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto se produce en un momento en que el mundo enfrenta niveles alarmantes de inacci\u00f3n y lentitud frente a la emergencia clim\u00e1tica, con profundas divisiones internacionales y sociales, y en el que abordar el cambio clim\u00e1tico sigue siendo uno de los mayores desaf\u00edos de nuestro tiempo. Aunque el problema se ha documentado durante d\u00e9cadas y se han asumido compromisos pol\u00edticos, el progreso hacia los objetivos acordados es insuficiente. Las decisiones pol\u00edticas y t\u00e9cnicas para reducir emisiones no reflejan el nivel de urgencia se\u00f1alado por la ciencia. De hecho, las emisiones contin\u00faan aumentando.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se hubiera actuado con decisi\u00f3n antes, gran parte del da\u00f1o podr\u00eda haberse evitado. Pero el tiempo se agota. Suponemos que siempre habr\u00e1 margen para actuar, pero en el caso del cambio clim\u00e1tico esa idea es peligrosa y err\u00f3nea. Vivimos una emergencia clim\u00e1tica: cada a\u00f1o se baten r\u00e9cords de temperatura global y se intensifican fen\u00f3menos extremos: olas de calor hist\u00f3ricas, incendios e inundaciones devastadores, huracanes m\u00e1s potentes y numerosos. Estos eventos se suman a otros impactos clim\u00e1ticos y ambientales como el aumento del nivel del mar y la desertificaci\u00f3n que afectan de manera desproporcionada a los pa\u00edses m\u00e1s pobres. A nivel global, los desastres m\u00e1s devastadores del \u00faltimo a\u00f1o fueron de origen meteorol\u00f3gico, responsables del 93% de las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas totales. Esta nueva realidad devasta vidas, destruye medios de subsistencia y erosiona derechos fundamentales en todo el mundo. Tenemos que invertir de manera decidida en reducir el riesgo de desastres para evitar el c\u00edrculo vicioso que intensifica la vulnerabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante demasiado tiempo, los pa\u00edses m\u00e1s responsables de la crisis han fallado en liderar su abordaje y compensar los da\u00f1os causados. En la lucha contra el cambio clim\u00e1tico, la inacci\u00f3n y la acci\u00f3n lenta son igualmente peligrosas. Aunque la acci\u00f3n lenta parezca menos grave, en \u00faltima instancia socava el progreso social y ambiental y perpet\u00faa el da\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciencia es clara: la crisis clim\u00e1tica representa riesgos existenciales. A pesar de m\u00e1s de treinta a\u00f1os de esfuerzos internacionales, la respuesta a la crisis clim\u00e1tica ha sido demasiado lenta. Sus impactos ya afectan a personas, ecosistemas y econom\u00edas, y lo seguir\u00e1n haciendo sin medidas urgentes. La lenta acci\u00f3n clim\u00e1tica ya ha tenido efectos devastadores en millones de vidas y en el mundo natural. Los Estados no solo son moralmente responsables por no prevenir el da\u00f1o, sino tambi\u00e9n por contribuir a \u00e9l al ignorar la ciencia y sus compromisos.<\/p>\n\n\n\n<p>En el centro de este impulso legal hay una demanda creciente de justicia clim\u00e1tica. La claridad jur\u00eddica de la CIJ puede desbloquear mayor ambici\u00f3n y rendici\u00f3n de cuentas. El derecho es una herramienta poderosa para impulsar cambios sist\u00e9micos y exigir responsabilidades a gobiernos y empresas.<\/p>\n\n\n\n<p>Necesitamos una acci\u00f3n urgente y transformadora para enfrentar esta crisis. La aclaraci\u00f3n de obligaciones legales por parte de la CIJ puede abrir el camino para llevar a los Estados ante la justicia\u2014ya sea por no proteger a las personas y al planeta, o por haber causado la crisis clim\u00e1tica. El momento actual exige algo m\u00e1s que voluntad: exige responsabilidad. La historia nos juzgar\u00e1 no solo por nuestras decisiones, sino por nuestra demora. El futuro, a\u00fan posible, depender\u00e1 de lo que el presente est\u00e9 dispuesto a corregir.<\/p>\n\n\n\n<p>Por: Nahuel Arenas Garc\u00eda es jefe de la Oficina de Naciones Unidas para la Reducci\u00f3n del Riesgo de Desastres<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un nuevo precedente jur\u00eddico obliga a repensar la responsabilidad de los Estados frente al cambio clim\u00e1tico. El pasado 23 de julio, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en la gobernanza clim\u00e1tica global. Su pronunciamiento hist\u00f3rico esclarece las obligaciones jur\u00eddicas de los Estados frente al cambio clim\u00e1tico y abre la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":11,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[5,4,6],"class_list":["post-10","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medio-ambiente","tag-cambio-climatico","tag-medio-ambiente","tag-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12,"href":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10\/revisions\/12"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/newnewsoaxaca.ansic.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}